... no te gusta el mundo en el que vives, ¿verdad?
Siempre preocupándote [...] por el dolor ajeno del que eres único causante; oh, sorpresa... has vuelto a joderla otra vez; y otra; y otra; y otra más. Y no es la única. Cojan número. Siguiente.
La universidad es horrible... Toda una vida (vacía) tirada por el desagüe en algo que dejó de llamarte la atención hace años (muchos)... los mismos que llevas buscando una motivación para levantarte (tarde) por las mañanas; la misma que esperas para acostarte (muy tarde) por las noches. Para qué irse a la cama, si ni siquiera los sueños son capaces de hacerte sentir que merece la pena... tus sueños... ¿qué sueños? Tú no sueñas. Por cierto, tu motivación... no llega; mira las horas que son.
Mueves los hilos para que todo vaya mejor, ¡para que todo sea estupendo!... pero es sólo un espejismo; los hilos se rompen por tu estupidez (porque eres estúpido, todo el mundo trata de decírtelo), y vuelves a comenzar de nuevo la misma basura desde el principio...aunque más viejo; aunque más incrédulo; aunque más inseguro (si cabe); aunque más tú. Ese tú que era una mierda. Ese tú que sigue siendo una mierda. Y aún lo es. Y mira la hora.
Esto es el título; ¿y el post?... ¿y la motivación?
¿Sabes...? A veces siento que...
Bla
Bla
Bla
Bla
Bla
Por tu continuo tono de reproche; por tu negatividad, pesimismo y detracción ante cada uno de mis proyectos futuros; por catalogar como estúpido e innecesario todo aquello que intento acometer con ilusión; por fijar tu atención únicamente en mis errores, y denigrar mis logros a un silencio; por obligarme a cumplir mis aspiraciones, absurdas a tu parecer, sin tu respaldo; por infravalorar mis posibilidades.
Por seguir creyendo que soy tan sólo un niño.
Lo siento, mamá.
Por seguir creyendo que soy tan sólo un niño.
Lo siento, mamá.
Muere otro día
No tengo nada que escribir... bueno sí, tengo miles de cosas que escribir, pero como los exámenes me están chupando el poco cerebro que me dejó mi ficticia y no-recomendable afición de oler disolventes, no se me ocurre nada especialmente brillante con lo que deleitar vuestros agrios paladares literarios.
Por eso, y porque se me ha venido a la mente mientras defecaba, en este post os regalaré una reflexión sobre mi sentido vital de estos días, que consiste básicamente en "estudiar" economía. Y en mi afán de que os guste tanto como para haceros llegar al orgasmo con él, he decidido no escribirlo en prosa sino en verso, sorprendiéndoos a todos en mi blog con un soneto.
Porque me gusta el riesgo.
Aquí os lo dejo, con todo mi cariño y amor concentrados en forma de cápsulas de detergente:
Por eso, y porque se me ha venido a la mente mientras defecaba, en este post os regalaré una reflexión sobre mi sentido vital de estos días, que consiste básicamente en "estudiar" economía. Y en mi afán de que os guste tanto como para haceros llegar al orgasmo con él, he decidido no escribirlo en prosa sino en verso, sorprendiéndoos a todos en mi blog con un soneto.
Porque me gusta el riesgo.
Aquí os lo dejo, con todo mi cariño y amor concentrados en forma de cápsulas de detergente:
SONETO #1
MUERE OTRO DÍA
(por Davidopoulos)
Hube hoy amanecido temeroso,
en tanto que algo horrible me aguardaba;
visto que asignatura que tocaba,
era para mí un morir silencioso.
Economía de nombre, pomposo;
tan sólo era vanidad que ostentaba;
pues visto esto para quien lo estudiaba,
rollo soporífero y pestiñoso.
Mas ahora que yo vuelvo a mi lecho,
sufro habitual sensación de fracaso;
tedio, desamparo y monotonía.
El futuro, eso espero, hará provecho,
pero el sabor de mi vida es escaso;
sueño... mas siento morir otro día.
MUERE OTRO DÍA
(por Davidopoulos)
Hube hoy amanecido temeroso,
en tanto que algo horrible me aguardaba;
visto que asignatura que tocaba,
era para mí un morir silencioso.
Economía de nombre, pomposo;
tan sólo era vanidad que ostentaba;
pues visto esto para quien lo estudiaba,
rollo soporífero y pestiñoso.
Mas ahora que yo vuelvo a mi lecho,
sufro habitual sensación de fracaso;
tedio, desamparo y monotonía.
El futuro, eso espero, hará provecho,
pero el sabor de mi vida es escaso;
sueño... mas siento morir otro día.
Suspiro
Un suspiro tenue, apagado, rompió el silencio que acompañaba a la oscuridad.
Con él se escapaba el alma, arrancada en forma de palabras mudas, desfiguradas; palabras que perecen de temor en el abismo de nuestro mutismo.
...
... de todas aquellas palabras que nunca pronunciamos, y con las que hoy, morimos un poco más.
Con él se escapaba el alma, arrancada en forma de palabras mudas, desfiguradas; palabras que perecen de temor en el abismo de nuestro mutismo.
...
... de todas aquellas palabras que nunca pronunciamos, y con las que hoy, morimos un poco más.
Tan sólo un suspiro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)