En un mundo de vasos mediovacíos,
una gota es una tortura.

Escucha

Miradas a ninguna parte esperando encontrar el camino hacia tus ojos.
Suspiros que se pierden en oídos incapaces de contenerlos.
Silencios.
Mentiras.
Todo cuanto quieres convertir en mentiras.
Y después tú; inmóvil. Mirándome a través de mis barrotes, a través de tí. Dejando que me hunda.
Yo, dejándome hundir; en tí.

Algún día, en algún lugar, en algún momento.
Entonces te contaré.
Algo que no te será necesario escuchar de unos labios mudos.

"ee"

Tan sólo he vuelto para saber si podía esperar de tí todas aquellas sonrisas que aún nos quedan pendientes; cada una de nuestras aburridas clases con ecuaciones de estabilidad helicoidal inestablemente dinamico-estabilizantes; un sinfín de pasos de baile más típicos de un desfile militar que de una academia de regustillo sabrosón; tropecientas mil noches de caminatas por un perdido Madrid en el que sólo tú conoces el rumbo que debe tomar el barco; discotequeras fiestas guatequiles a lo más puro "fiebre del sábado noche", afropelucas incluídas; y, por supuesto, una cena copiosa para individuos porcinos como yo... porque aún recuerdo la voz del puesto de información de los autobuses.

¿Qué me dices ahora, serás tú capaz... de seguir mi mundo?
-Eh..., ¿no puedes dormir?
-(...)

Doar minciuni

Si esto... es "to" mentira... todos ahí... y luego na; mentira "to". "To" mentira. Mira, esto... mentira; esto... mentira también...; y esto es que no hace falta ni verlo. "Na", puta mierda.
¿Y qué hacemos?
Vamos a comernos unos sandwiches de nocilla, ahí de "tranqui"... y lo que nos sobre lo metemos debajo la cama, a ver si salen champiñones...
Pff... vale.

-------------------------

¿Y
tu basura?
¿Mi basura? Mira, ellos no son capaces de ver su propia mierda; si soy igual que el resto..., ¿por qué coño debería hacerlo yo? ¿Para qué martillearme cuando todos jugamos al mismo juego de mentiras? Quizá sea mejor obviarlo. Al menos sé que podría vivir cargando con todos mis defectos, asumirlos y exhibirlos para que todos los vieran... y simplemente sentarme a esperar que ésta, mi conducta descarriada, haga lo correcto en alguna desprevenida ocasión, limpiando y humanizando así mi imagen pública muy de vez en cuando.
De tanto juzgar no puedo sino decantarme hoy por el veredicto de mandar el mundo a tomar por el culo; ¿a quién le importa...?, ellos son felices... y tú apostarías a que yo también.

Al fin y al cabo todos tenemos por qué callar; todos tenemos algo desagradable oculto en el jardín. Y en esta red de falsedades no importa cuántos cadáveres hayas hecho desaparecer, sino asegurarte a conciencia de enterrarlos lo suficiente para evitar el mal olor
... por lo que puedan pensar los vecinos.

"Busque, compare y si encuentra algo mejor... cómprelo"; ¿crees de verdad que yo diría algo así...?
...ya no quiero nocilla; joder.

Falsas apariencias

No entiendo por qué en ocasiones la gente tiende a darle la vuelta a todo lo que creía cierto sobre una persona.

Manolita conoce perfectamente a Antoñín, son muy amigos y tienen una buena relación basada en la confianza y el cariño. Cierto día a Manolita le llama la atención Felipín, y comienza a dedicarle más tiempo. Antoñín se siente abandonado por Manolita y discute con ella, argumentando sus reproches con un montón de razones cláramente marcadas por su sentimiento de soledad y añoro hacia Manolita. Después de esa discusión, Manolita cree fírmemente (llegando a estar plenamente convencida de ello) que Antoñín es una mala persona, un mal amigo, que sólo estaba a su lado por conveniencia, y que realmente nunca ha hecho nada bueno por ella que le saliese de corazón. Antoñín por su parte cree que nunca le ha importado a Manolita y que, para ella, él siempre ha sido un amigo de pacotilla, usado para pasar el rato y después arrojado a la basura.


¿A que reconocéis algo parecido a esto en vuestras vidas?
Jamás entenderé por qué hay personas que se empeñan en tirar abajo todo lo que saben de una persona por una acción determinada. Para mí todo tiene un motivo; todos actuamos como actuamos por algo. Y en la inmensa mayoría de las ocasiones ese motivo justifica perfectamente el comportamiento.
Yo opino que la gente no cambia de la noche a la mañana; que no nos levantamos un día y descubrimos que todas las sonrisas que compartimos o todos los buenos momentos fueron producto de una mentira. Tan sólo hemos de conocer el motivo; debemos tratar de comprender lo que el otro siente para entender por qué actúa como actúa.
Hasta yo he tenido que decir en más de una ocasión: "vamos, ahora no creas que no me conoces porque sabes perfectamente cómo soy".

Y eso que yo un día soy el Doctor Jekyll, otras Mr. Hyde, y otras... la gallina Caponata.

Medium (1/2)


-Por favor, pasa y siéntate.-
Avancé por el pasillo que componía la entradita de la casa, pasé al salón y me senté frente a aquella mujer, a una pequeña mesita de té redonda.
-Así que usted deber ser la medium...-
-Así que tú debes ser el escéptico...- Dijo ella con los ojos muy abiertos y fijos en mí.
-Me ha cazado nada más entrar... Está bien; verá, tengo que reconocerlo, nunca he creído en esta clase de cosas. No creo que realmente haya espíritus, fantasmas entre nosotros, o lo que demonios sea con lo que usted contacte. Para mí, y lo siento si la ofendo pero puedo asegurarle que le estoy siendo completamente sincero, ... esto es tan sólo una pequeña fantasía.-
-¿Entonces por qué ha venido?- Ella me miraba muy fíjamente, como si fuera capaz de ver a través de mí. -Me pregunto por qué un hombre que no cree en lo paranormal decide contratar los servicios de una medium... ¿Acaso se habrá planteado seriamente la existencia del más allá habiendo venido aquí para saciar su curiosidad...? Mmm... no lo creo... apostaría a que todo es más terrenal, ¿cierto? Quizá esté cansado de sus preguntas sin respuesta, y haya decidido buscar allá donde su razón no puede guiarle; quizá se haya dado cuenta de que la única forma de hallar su verdad es a través de aquello en lo que no puede creer... aquello en lo que no quiere creer. Buscará en mitad de la nada, con los ojos vendados. ¿Acabarán así, tal vez, sus noches de vigilia, sus eternas horas de remordimientos, señor Davidopoulos? ¿Encontrará al fin aquí... aquello que tanto busca?-

Ella adoptaba un papel superior con cada una de sus palabras; tenía razón, ambos lo sabíamos. Bajé la vista, escapando de la inquisición de sus ojos, y contesté con un tono defensivo.
-¿Sus espíritus le han dicho todo eso?-
-No necesito a mis espíritus para esto, usted lo ha estado gritando desde que ha entrado.- Sonrió.
La condescendencia de sus palabras fue un regalo que yo no esperaba encontrar en aquel momento.
-Dame tu mano, vamos a empezar.-
-¿Qué es lo que hará?- Dije sin mover mis brazos hacia ella. -¿Leerá mi futuro..., me dirá cómo debo actuar, a qué debo tenerme?-
-Lo siento, pero no soy adivina; tan sólo soy capaz de interpretar la esencia de tu alma.- Ella debió ser consciente de la expresión de incomprensión de mi rostro, y decidió explicarme en lo que aquello consistía.

-Verás, el destino de los hombres se encuentra prefijado en varios puntos; eres dueño de tu propio devenir en cuanto a acciones y elecciones determinadas, pero estas confluyen en un mismo punto.-
Se levantó de la mesa, caminó hasta la otra punta de la sala y volvió con un pequeño trozo de papel y un lapicero; entonces comenzó a dibujar.
-Es decir, tú elijes de alguna forma el camino que quieres tomar para ir de A hasta B, pero la consecución de B es inevitable. Esto a su vez, está dividido a gran escala, dichos caminos no son lineales, sino que poseen pequeñas ramificaciones entre ellos. Yo soy capaz de ver tan sólo un boceto de aquello que te rodea; interpreto de alguna forma la linea en la que avanzas, la influencia de esos puntos A y B prefijados sobre tí, pero no puedo ver hechos ni acciones concretas.-
Volvió a dirigir su miraba hacia mí.
-A cada uno nos envuelve una esencia determinada; en esta esencia confluyen sentimientos, deseos, temores, anhelos...-
-Remordimientos...- La interrumpí.
-También remordimientos... Los sueños que tenemos cuando dormimos, son simplemente una interpretación de esa esencia; cada uno le da forma al manto que recubre su alma. Yo soy capaz de soñar, de alguna manera, con la tuya.-
-¿Podrá ver aquello con lo que sueño?-Pregunté.
-Podré ver más allá de tus sueños, pero no puedo prometerte respuestas; tú debes interpretar aquello que te rodea- Concluyó. -Ahora dame tu mano.-

Uní mis manos con las suyas, cálidas y suaves.
Entonces aquella mujer cerró los ojos, y suspiró.