Y donde dije digo, digo diego, y si dije aquello fue porque no te estaba escuchando... ni tú a mí.
Qué bonitos y qué aburridos son los días de semana santa, ¿eh?
Te levantas tarde, te pones a estudiar un ratico, te aburres, te aburres más, te aburres mucho más... piensas en escribir en el blog pero no te viene la inspiración porque se ha ido de puente... en fin, un cúmulo de mala suerte concentrada haciendo una clara alegoría a la botella de fairy. Entonces crees que el mundo de los videojuegos y su entretenimiento virtual te sacará del sopor, pero como la videoconsola está en el salón junto con unos padres perpetuamente apalancados en el sofá, pues no te queda más opción que resignarte a pasar una tarde "haciendo nada", confinado entre las cuatro paredes que mejor conoces en el mundo; perdiendo el tiempo en alguna página de internet en la que jamás habrías entrado de haber tenido una salud mental considerable o, simplemente, comiendo cual pato que ve engordar su hígado sin poder hacer nada, para acabar en algún féretro de tapa negra, convertido en el bocadillo de algún niño tonto muy sonriente.
No obstante, la tarde da un giro radical cuando tu padre entra en la habitación, y te pide que instales la "maravillosa" TDT en el salón, porque según ellos, tú eres el único que sabe cómo hacerlo.
Ahora he de seros sincero: me cabrea; me cabrea y mucho. Ya no es que tenga que instalar la tdt, que eso me da igual y más teniendo en cuenta la fantástica tarde de ocio y entretenimiento que estaba teniendo; lo que me jode de verdad es ser el "técnico" de todo lo electrónico de mi casa. Yo no soy antenista; ni he hecho un master en programación de televisiones; lo que yo hago podrías hacerlo tú perfectamente; pero, claro está, tienes que querer hacerlo. Es muy fácil llegar y pedirle a tu hijo que te ponga todos los pequeños cacharritos que tienes en casa con la escusa de "no, si es que nosotros no entendemos estas cosas". He tratado mil veces de enseñaros cómo demonios funciona la agenda del teléfono de casa, pero no me habeis hecho ni puñetero caso. No es que no podáis aprender, es que no quereis aprender; es que es muy cómodo que te lo den todo hecho. ¿Y cuando se desconfigure algo?, ¿cuando se vayan los canales de la tdt?; tú deberás estar ahí para arreglar el problema, y si no estás, es que eres un antipático y un egoísta que sólo piensas en tí mismo y no echas una mano a nada. Si no lo haces, seguramente acaben en la puerta de tu habitación dándote voces y maldiciendo por haberles dejado solos en tan ardua tarea.
Quizá algún día entendáis que yo no estaré aquí siempre para configurar la tdt.
Lo más curioso de las vacaciones es que con tanto tiempo libre... "libre", uno se acuesta con la intensa sensación de no saber ni por un ápice lo que pasará el día de mañana... quién sabe si dentro de unas horas tu sintonizador pillará algún canal nuevo... uno de esos con los que no puedes despegar los ojos de la pantalla del televisor... quién sabe...
El flashazo
Aburrido como un pringado, Davidopoulos se torna enajenado.
Aburrido como un pringado, Davidopoulos se torna enajenado.
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¿No es verdad, angel de amor?
¿No es verdad angel de amor,
que en esta apartada orilla,
más pura la luna brilla,
y se respira... peor?
¿Será la caca de la vaca,
ó bien el truñete del hurón,
los que producen esos olores
por los que sufre mi corazón?
Si inspirar aire no puedo,
porque se me atufa el pulmón,
prefiero morir contento,
recordando el olor del jamón.
Oh, implacable destino!
oh, terrible maldición!
Entre mi amor no correspondido,
y este pestazo cabrón,
casi mejor habría sido,
que no hubiéramos venido,
que hoy hacía un frío del copón...
Maquillaje pa tu culo.- Parte 1
¡Coño, a mitad de precio! ¡Estoy hay que comprarlo!
A ver qué pone aquí... "extiéndase ámpliamente con las manos en sendas nalgas para proporcionar a su culo un aspecto jóven y en forma". Uuuu, me pregunto qué pasará si me lo aplico en la cara... quizá me convierta en un caraculo superguapo...
Toc, toc.
¿Quién es?
Soy el cartero; pero vamos que lo mismo te traigo una carta que un paquete de galletas.
¡Anda el cartero, pero si hacía un montón que no venías! Ya había empezado a pensar que me habían borrado de correos; igual que me borraron de videoclub por devolver tarde todas aquellas cintas VHS con películas de moralidad dudosa...
A ver qué me traes hoy, majo; vaya, pero si es un paquete, hoy venimos con glamour, ¿eh? ya te veo ya... ... ... ... ... un perchero del ikea...y encima lo tengo que montar...
¿¿¿Esto es lo que me has traído, un perchero???
Yo qué sé, si yo soy un mandao; creo que tiene un doble trasfondo ultramístico o algo así. Vamos que si cierras los ojos, te metes en la esfera sónico-tránsica de la psique-motriz del objeto. Bueno yo me voy, ale.
Bueno, pues cerraré los ojos y me concentraré en el perchero, a ver qué ocurre...
Oh, dios mío, todo da vueltas... creo que me estoy introduciendo en el rango retrospectivo del percherooooo, uohhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Madre mía, ¿eh?, ha sido increíble. He escuchado un sonido como de potencia audífona que no había escuchado nunca antes en ninguna sala de cine ni nada parecido...
Díos mío, ¿dónde estoy? Todo parece una época pasada y super misteriosa... No me lo puedo creer, estoy en mi habitación de hace lo menos... ¡diez minutos! ¿Y qué es eso que hay al lado de la ventana? ¡Ay dios, es el perchero! Pero esto qué es...
¡Holaaaaaaa cerdo asqueroshooooooooo!

¡Coño, el calvo de don limpio! ¡Pero tú qué haces aquí, si no eres real, no puede haber nadie con una calva tan brillante como la tuya, si se te ve hasta el reflejo!
Sí, bueno, me llamo Mr. Proper, ¿eh?. Eshtoy aquí porque vivo realmente dentro del perchero, y tú me hash deshpertado.
¿Vives dentro de un perchero de ikea?
Shólo losh finesh de shemana.
Pero si hoy estamos a jueves...
Bueno ya, pero esh que... tenía unash coshillash que hacer. El casho, que eshtoy aquí porque el perchero, cuyo nombre real en shueco esh IÄJEKJN, tiene el poder de moshtrarte una vida paralela a la tuya. Algo ashí como el qué hubiera pashado shi... elijesh la puerta tresh. Eshto shólo ocurre una vez cada mil cien añosh, cuando una pershona de valerosho eshpíritu jushticiero corre un peligro de muerte horrible, dolorosha, y caro para la shociedad. Por shupueshto, eshto esh una recreación interactiva; tu yo del pashado no puede vernosh ni oirnosh ni olernosh, y es una láshtima, porque tengo un shuave aroma a limón...
Y fresco, sí... guau, me has dejado anonadado, calvo de don limpio.
Y porque no hash vishto cómo tengo el shuelo del baño, como losh chorrosh...
¿Es cierto, que eliminas la grasa del suelo? Porque a mis baldosines se les queda la raya esta negra entre medias, y claro...
Shhhhhhhhhhh; shilencio, ahí llegash tú.
Vaya, es increíble, pensé que el peluquero no me había recortado bien el cuello, pero estoy muy majo, a que sí?
Calla y atiende, maldita shea.
¿Oye esto no se está haciendo muy largo?
Shí, un poco. Mejor ponle un continuará y ya shi esho mañana eshcribesh la shegunda parte; pa no canshar a la gente, digo.
Venga va; un continuará y música psicodélica, por el misticismo del perchero.
CONTINUARÁ
Ashí me gushta...
A ver qué pone aquí... "extiéndase ámpliamente con las manos en sendas nalgas para proporcionar a su culo un aspecto jóven y en forma". Uuuu, me pregunto qué pasará si me lo aplico en la cara... quizá me convierta en un caraculo superguapo...
Toc, toc.
¿Quién es?
Soy el cartero; pero vamos que lo mismo te traigo una carta que un paquete de galletas.
¡Anda el cartero, pero si hacía un montón que no venías! Ya había empezado a pensar que me habían borrado de correos; igual que me borraron de videoclub por devolver tarde todas aquellas cintas VHS con películas de moralidad dudosa...
A ver qué me traes hoy, majo; vaya, pero si es un paquete, hoy venimos con glamour, ¿eh? ya te veo ya... ... ... ... ... un perchero del ikea...y encima lo tengo que montar...
¿¿¿Esto es lo que me has traído, un perchero???
Yo qué sé, si yo soy un mandao; creo que tiene un doble trasfondo ultramístico o algo así. Vamos que si cierras los ojos, te metes en la esfera sónico-tránsica de la psique-motriz del objeto. Bueno yo me voy, ale.
Bueno, pues cerraré los ojos y me concentraré en el perchero, a ver qué ocurre...
Oh, dios mío, todo da vueltas... creo que me estoy introduciendo en el rango retrospectivo del percherooooo, uohhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Madre mía, ¿eh?, ha sido increíble. He escuchado un sonido como de potencia audífona que no había escuchado nunca antes en ninguna sala de cine ni nada parecido...
Díos mío, ¿dónde estoy? Todo parece una época pasada y super misteriosa... No me lo puedo creer, estoy en mi habitación de hace lo menos... ¡diez minutos! ¿Y qué es eso que hay al lado de la ventana? ¡Ay dios, es el perchero! Pero esto qué es...
¡Holaaaaaaa cerdo asqueroshooooooooo!

¡Coño, el calvo de don limpio! ¡Pero tú qué haces aquí, si no eres real, no puede haber nadie con una calva tan brillante como la tuya, si se te ve hasta el reflejo!
Sí, bueno, me llamo Mr. Proper, ¿eh?. Eshtoy aquí porque vivo realmente dentro del perchero, y tú me hash deshpertado.
¿Vives dentro de un perchero de ikea?
Shólo losh finesh de shemana.
Pero si hoy estamos a jueves...
Bueno ya, pero esh que... tenía unash coshillash que hacer. El casho, que eshtoy aquí porque el perchero, cuyo nombre real en shueco esh IÄJEKJN, tiene el poder de moshtrarte una vida paralela a la tuya. Algo ashí como el qué hubiera pashado shi... elijesh la puerta tresh. Eshto shólo ocurre una vez cada mil cien añosh, cuando una pershona de valerosho eshpíritu jushticiero corre un peligro de muerte horrible, dolorosha, y caro para la shociedad. Por shupueshto, eshto esh una recreación interactiva; tu yo del pashado no puede vernosh ni oirnosh ni olernosh, y es una láshtima, porque tengo un shuave aroma a limón...
Y fresco, sí... guau, me has dejado anonadado, calvo de don limpio.
Y porque no hash vishto cómo tengo el shuelo del baño, como losh chorrosh...
¿Es cierto, que eliminas la grasa del suelo? Porque a mis baldosines se les queda la raya esta negra entre medias, y claro...
Shhhhhhhhhhh; shilencio, ahí llegash tú.
Vaya, es increíble, pensé que el peluquero no me había recortado bien el cuello, pero estoy muy majo, a que sí?
Calla y atiende, maldita shea.
¿Oye esto no se está haciendo muy largo?
Shí, un poco. Mejor ponle un continuará y ya shi esho mañana eshcribesh la shegunda parte; pa no canshar a la gente, digo.
Venga va; un continuará y música psicodélica, por el misticismo del perchero.
CONTINUARÁ
Ashí me gushta...
Mi peor entrada
No sólo es mi blog el que se hunde, y este post es el mejor ejemplo de ello.
Ni lírica, ni dramatismo, ni mierdas; ahora sólo hay lugar para mis putas desgracias.
Es sábado; la una y veinte de la noche, y lo mejor que tengo que hacer es escribir esta basura (en realidad tengo dos examenes la semana que viene pero, ¿acaso crees que voy a estudiar también por la noche?...¿también?). No me extraña que tenga que ir a clases antiestrés para alegrarme la vida; que me levante a la una de la tarde habiéndome despertado mil veces antes, para luego agachar la cabeza y pensar "para la mierda que vas a hacer despierto, mejor que ni te molestes en abrir los ojos"; no me extraña que viva mirando al mundo desde la ventana, esperando que me devuelva la mirada. Pero no lo hace; ni lo va a hacer, porque al mundo no le gusta mi puta cara; ¿no, verdad? Pues te jodes.
Ojalá viniesen los tres reyes magos a mi casa y me regalaran una puta vida nueva con sus nuevas aspiraciones y sus nuevos alicientes; alicientes... ilusiones... incentivos...
Si fuera así, y pudiera elegir mi propio camino, ahora mismo estaría por ahí con algún tipo de gentuza, rodeado de zorras para satisfacer mis necesidades biológicas. De esas que al cruzarte con ellas te miran por encima del hombro, esbozando una mueca de asco en su cara de guarra. Por supuesto debe lucir minifalda, un escote en que por más que buscas las tetas no las encuentras, y caminar de forma estrafalaria con sus zapatitos de tacón enorme. No creo que haga falta añadir, que si te la cepillas una noche, no hace falta que la llames al día siguiente, es más, no hace falta ni siquiera que hagas el esfuerzo de recordar su nombre.
Pues viéndome yo rodeado de jóvenes bellezas como estas, no tendría otro afán que beber para hacerme el borracho o, simplemente emborracharme para tener la escusa de estar fuera de mí, y cepillarme a la primera de ellas que se pusiese a tiro. Me pasaría la larga noche diciéndo gilipolleces, riéndome de cualquiera que pasase por mi lado y meándome por las esquinas del parking en el que estuviese confinado.
Mis amigos serían una pandilla de gilipollas descerebrados, cuya máxima ambición en la vida sería acostarse con la más fea, en contraposición con la mía, que sería procurar que mi polvo fuese un poco menos escalofriante que el de ellos. Hablaríamos de un montón de temas absurdos y sin sentido, y nos intercambiaríamos relatos sobre lo mierda que es nuestro trabajo como reponedores en el mercadona. "Hasta la polla estoy ya de las putas viejas, tío..."; "estoy pensando en sacarme la e.s.o....".
Esa debería ser mi vida; y no la que tengo ahora.
Hace poco me dijisteis que hablase del vacío; pues con este post tampoco voy tan desencaminado.
Me levanto por la mañana y lo que veo es todo lo que hay; me despierto a las 7 cabreado como un gilipollas por la falta de sueño que arrastro por acostarme a las 2 de la madrugada; voy a la universidad para aguantar una mierda de clases en las que no me entero de nada y no hago más que perder el tiempo, para relacionarme lévemente y de forma superficial con unos compañeros a los que les importo una mierda, y que si por mí fuera, me la pelaría no volver a ver (debe ser recíproco...). Podría contar con los dedos de una mano a las personas que me importan de aquel puto antro en el que me metí un día de malas decisiones.
Y quitando esto, ¿qué me queda?
¡El messenger, claro! Mis horas y horas perdidas de messenger para hablar mucho y decir poco. Si no me puedes mirar a los ojos, por mucho que te diga, no vas a saber cómo me siento.
Veo pasar los putos días amargado esperando que alguien le de un poco de gracia a toda esta basura que me envuelve; que justo te abra una ventanita esa persona a quien tú querrías hablar... pero no, parece que ella tampoco te necesita. Cuando estás mal nadie viene a echarte una mano y, si alguien se acerca, será justo quien tú no quieres que venga. Si tu móvil suena, será justo esa persona a quien no tengas ganas de cogerle el teléfono. Lástima que sea ella la única que se acuerde de tí, y tú, seas el que más ganas tenga de olvidarla.
Prefiero una puta vida echada a perder desde el primer capítulo que pasar mis días estancado viendo cómo me hundo poco a poco; prefiero no esperar a nadie, que esperar a alguien que no llegará nunca.
Prefiero drogarme y perder la consciencia a ver el final.
Prefiero no escribir, a escribir esta mierda de entrada pero, eh, ya os lo advertí; ¿o es que pensabais que con ese título, esta podría ser una lectura agradable?
Ni lírica, ni dramatismo, ni mierdas; ahora sólo hay lugar para mis putas desgracias.
Es sábado; la una y veinte de la noche, y lo mejor que tengo que hacer es escribir esta basura (en realidad tengo dos examenes la semana que viene pero, ¿acaso crees que voy a estudiar también por la noche?...¿también?). No me extraña que tenga que ir a clases antiestrés para alegrarme la vida; que me levante a la una de la tarde habiéndome despertado mil veces antes, para luego agachar la cabeza y pensar "para la mierda que vas a hacer despierto, mejor que ni te molestes en abrir los ojos"; no me extraña que viva mirando al mundo desde la ventana, esperando que me devuelva la mirada. Pero no lo hace; ni lo va a hacer, porque al mundo no le gusta mi puta cara; ¿no, verdad? Pues te jodes.
Ojalá viniesen los tres reyes magos a mi casa y me regalaran una puta vida nueva con sus nuevas aspiraciones y sus nuevos alicientes; alicientes... ilusiones... incentivos...
Si fuera así, y pudiera elegir mi propio camino, ahora mismo estaría por ahí con algún tipo de gentuza, rodeado de zorras para satisfacer mis necesidades biológicas. De esas que al cruzarte con ellas te miran por encima del hombro, esbozando una mueca de asco en su cara de guarra. Por supuesto debe lucir minifalda, un escote en que por más que buscas las tetas no las encuentras, y caminar de forma estrafalaria con sus zapatitos de tacón enorme. No creo que haga falta añadir, que si te la cepillas una noche, no hace falta que la llames al día siguiente, es más, no hace falta ni siquiera que hagas el esfuerzo de recordar su nombre.
Pues viéndome yo rodeado de jóvenes bellezas como estas, no tendría otro afán que beber para hacerme el borracho o, simplemente emborracharme para tener la escusa de estar fuera de mí, y cepillarme a la primera de ellas que se pusiese a tiro. Me pasaría la larga noche diciéndo gilipolleces, riéndome de cualquiera que pasase por mi lado y meándome por las esquinas del parking en el que estuviese confinado.
Mis amigos serían una pandilla de gilipollas descerebrados, cuya máxima ambición en la vida sería acostarse con la más fea, en contraposición con la mía, que sería procurar que mi polvo fuese un poco menos escalofriante que el de ellos. Hablaríamos de un montón de temas absurdos y sin sentido, y nos intercambiaríamos relatos sobre lo mierda que es nuestro trabajo como reponedores en el mercadona. "Hasta la polla estoy ya de las putas viejas, tío..."; "estoy pensando en sacarme la e.s.o....".
Esa debería ser mi vida; y no la que tengo ahora.
Hace poco me dijisteis que hablase del vacío; pues con este post tampoco voy tan desencaminado.
Me levanto por la mañana y lo que veo es todo lo que hay; me despierto a las 7 cabreado como un gilipollas por la falta de sueño que arrastro por acostarme a las 2 de la madrugada; voy a la universidad para aguantar una mierda de clases en las que no me entero de nada y no hago más que perder el tiempo, para relacionarme lévemente y de forma superficial con unos compañeros a los que les importo una mierda, y que si por mí fuera, me la pelaría no volver a ver (debe ser recíproco...). Podría contar con los dedos de una mano a las personas que me importan de aquel puto antro en el que me metí un día de malas decisiones.
Y quitando esto, ¿qué me queda?
¡El messenger, claro! Mis horas y horas perdidas de messenger para hablar mucho y decir poco. Si no me puedes mirar a los ojos, por mucho que te diga, no vas a saber cómo me siento.
Veo pasar los putos días amargado esperando que alguien le de un poco de gracia a toda esta basura que me envuelve; que justo te abra una ventanita esa persona a quien tú querrías hablar... pero no, parece que ella tampoco te necesita. Cuando estás mal nadie viene a echarte una mano y, si alguien se acerca, será justo quien tú no quieres que venga. Si tu móvil suena, será justo esa persona a quien no tengas ganas de cogerle el teléfono. Lástima que sea ella la única que se acuerde de tí, y tú, seas el que más ganas tenga de olvidarla.
Prefiero una puta vida echada a perder desde el primer capítulo que pasar mis días estancado viendo cómo me hundo poco a poco; prefiero no esperar a nadie, que esperar a alguien que no llegará nunca.
Prefiero drogarme y perder la consciencia a ver el final.
Prefiero no escribir, a escribir esta mierda de entrada pero, eh, ya os lo advertí; ¿o es que pensabais que con ese título, esta podría ser una lectura agradable?
¿Hoy qué...?
"¿Hoy qué, eh?"; me preguntó mi hamster cuando fui a fastidiarle mientras corría en su rueda.
"Pues hoy he estudiado y me siento mejor, que poco a poco voy haciendo mis cosicas. "
"¿Y ese colgante que llevas con la raspa de pescao?"; preguntó.
"Me lo ha regalao un amigo; será mi colgante de la suerte, ya verás como ahora todo va que te giñas por las patas pa bajo" dije con un tono esperanzador.
"Pos a ver si es verdad, que llevas unos días que estás muy tonto, eh...".
"Anda coño... y qué sabrás tú si sólo eres una rata...".
"¿Y porque sólo coma, cague y me mee por los rincones de mi pequeña jaula soy menos que tú? Yo diría que tu caca-vida no es tan distinta de la mía...".
"Los hamsters no hablan, apúntatelo en tu libro del conomiento ratífero; lo digo por si algún día decides dejar de darme por culo...".
"Lo tengo en tareas pendientes... por cierto, a ver cuándo escribes algun post de opinión o algo; que todo lo que publicas es basurilla sin sentido. No sé, haz algo por la comunidad, o porque el mundo sepa cómo piensas o algo así...".
"¿Sabes?; creo que debí haberla comprado un pez...".
"Pues hoy he estudiado y me siento mejor, que poco a poco voy haciendo mis cosicas. "
"¿Y ese colgante que llevas con la raspa de pescao?"; preguntó.
"Me lo ha regalao un amigo; será mi colgante de la suerte, ya verás como ahora todo va que te giñas por las patas pa bajo" dije con un tono esperanzador.
"Pos a ver si es verdad, que llevas unos días que estás muy tonto, eh...".
"Anda coño... y qué sabrás tú si sólo eres una rata...".
"¿Y porque sólo coma, cague y me mee por los rincones de mi pequeña jaula soy menos que tú? Yo diría que tu caca-vida no es tan distinta de la mía...".
"Los hamsters no hablan, apúntatelo en tu libro del conomiento ratífero; lo digo por si algún día decides dejar de darme por culo...".
"Lo tengo en tareas pendientes... por cierto, a ver cuándo escribes algun post de opinión o algo; que todo lo que publicas es basurilla sin sentido. No sé, haz algo por la comunidad, o porque el mundo sepa cómo piensas o algo así...".
"¿Sabes?; creo que debí haberla comprado un pez...".
¿De qué me hablas?
¿De qué me hablas? No tengo ni la menor idea de a qué te refieres. Por lo que a mí respecta, estaba muy agusto aquí tumbado hasta que has venido tú a decirme esta sarta de estupideces.
No quiero ni pensar lo que te habrán dicho por ahí de mí; no quiero ni imaginar lo que aún les quedará por decirte.
Si quieres mi opinión, y es obvio que la quieres ya que has venido hasta aquí, creo que te estás tomando todo esto demasiado a pecho; yo no soy tan malo como me pintan, ni soy tan bueno como idealizaste. Sobrevivo en este rinconcito alimentándome de las sobras de sus grandiosos días y esperando mi turno para morderles el trasero cuando menos se lo esperen.
Y si me permites darte un consejo, te diré que el secreto del éxito no consiste en ser mejor que ellos, sino en esperar el momento justo para mostrar eso de lo que sólo tú eres capaz.
"Me das miedo".
"Y tú a mí".
No quiero ni pensar lo que te habrán dicho por ahí de mí; no quiero ni imaginar lo que aún les quedará por decirte.
Si quieres mi opinión, y es obvio que la quieres ya que has venido hasta aquí, creo que te estás tomando todo esto demasiado a pecho; yo no soy tan malo como me pintan, ni soy tan bueno como idealizaste. Sobrevivo en este rinconcito alimentándome de las sobras de sus grandiosos días y esperando mi turno para morderles el trasero cuando menos se lo esperen.
Y si me permites darte un consejo, te diré que el secreto del éxito no consiste en ser mejor que ellos, sino en esperar el momento justo para mostrar eso de lo que sólo tú eres capaz.
"Me das miedo".
"Y tú a mí".
Atráchanbrúuuken
Ayyyy cuánto tiempo sin posts y sin cosicas buenas, ¿eh? Pos no os preocupeis que ya estoy yo de vuelta para amenizaros esa cutre y monótona vida que llevais con nada más y nada menos que mis andanzas!
Pues sí; no os voy a hablar de este fin de semana porque entonces me tendríais una envidia horrible y desproporcionada, y no es plan de hundiros en la miseria a vosotros, pequeñas mentes débiles que venis a buscar refugio en mis lineas.
Hoy sólo os voy a contar que hace no mucho tuve un sueño; un sueño en el que salía yo en la universidad a punto de enfrentarme a los examenes, y a los pequeños lugareños de carcomido cerebro que habitan ese lugar maldito. Entonces, cual hormiga rabiosa y enfurecida, cegada por su instinto de supervivencia, empezaba a correr por los pasillos mientras sonaba esta canción:
Lo interpreté como una señal de que debía luchar en este arduo campo de batalla que es la vida, pero lo cierto es que, al poco tiempo de soñar con ello, me introdujeron un palo con las siglas de mi universidad por la cavidad anal. Esta noche, envuelto de nuevo en un inesperado instinto luchador y justiciero, revivo los sentimientos de aquel sueño preparándome para un segundo asalto en el que sólo existirá la victoria, o la muerte más vergonzosa que haya podido imaginar nunca! Me zambulliré en un mar de dudas, dolor, soledad, suspensos y aburrimiento del que volveré con las cabezas de todos y cada uno de los que se atrevieron a balbucear mi nombre...y encima lo balbucearon mal! No habrá piedad para nadie, maldita sea! Hay que morder cabezas, moder!!!!!!!! AAAARRRRGGGHHH...
Uy... dios mío dónde estoy? creo que me he quedao traspuesto... estaba soñando que corría por la universidad como un poseso mientras gritaba por los pasillos, con los brazos en alto cual niño de la película "sólo en casa"...
En fin, creo que me echaré una partidita al Street Fighter pa coger el sueño de nuevo, que ya me he desvelao...
HADOOOOOKEN!!!!!
Pues sí; no os voy a hablar de este fin de semana porque entonces me tendríais una envidia horrible y desproporcionada, y no es plan de hundiros en la miseria a vosotros, pequeñas mentes débiles que venis a buscar refugio en mis lineas.
Hoy sólo os voy a contar que hace no mucho tuve un sueño; un sueño en el que salía yo en la universidad a punto de enfrentarme a los examenes, y a los pequeños lugareños de carcomido cerebro que habitan ese lugar maldito. Entonces, cual hormiga rabiosa y enfurecida, cegada por su instinto de supervivencia, empezaba a correr por los pasillos mientras sonaba esta canción:
Lo interpreté como una señal de que debía luchar en este arduo campo de batalla que es la vida, pero lo cierto es que, al poco tiempo de soñar con ello, me introdujeron un palo con las siglas de mi universidad por la cavidad anal. Esta noche, envuelto de nuevo en un inesperado instinto luchador y justiciero, revivo los sentimientos de aquel sueño preparándome para un segundo asalto en el que sólo existirá la victoria, o la muerte más vergonzosa que haya podido imaginar nunca! Me zambulliré en un mar de dudas, dolor, soledad, suspensos y aburrimiento del que volveré con las cabezas de todos y cada uno de los que se atrevieron a balbucear mi nombre...y encima lo balbucearon mal! No habrá piedad para nadie, maldita sea! Hay que morder cabezas, moder!!!!!!!! AAAARRRRGGGHHH...
Uy... dios mío dónde estoy? creo que me he quedao traspuesto... estaba soñando que corría por la universidad como un poseso mientras gritaba por los pasillos, con los brazos en alto cual niño de la película "sólo en casa"...
En fin, creo que me echaré una partidita al Street Fighter pa coger el sueño de nuevo, que ya me he desvelao...
HADOOOOOKEN!!!!!
Este también lo tiro por el retrete
He de reconocer que desde hace unos días estoy poco inspirado; no sé, no le veo ritmo al blog, y me fastidia. Estos post son de alguna forma el reflejo de mí mismo y, últimamente, son escasos, vacíos.
Seamos sinceros: me marchito. Me marchito cual florecilla silvestre en mitad del árido desierto de mi aburrida vida.
En el terreno laboral estoy en letargo; tengo importantes exámenes pellizcándome el culo y guiñandome el ojo con un gesto mezcla de depravación y mezquinidad contenida. Y no hago nada por solucionarlo; me he acostumbrado a mi fácil posición de contemplador de mi propia vida laboral, mientras las asignaturas se me agrupan en fardos colgantes oscilando dentro del pozo en el que acabaré viéndome hundido.
En cuando a mi salud, quizá la mejor expresión para definirla, sea "jodidilla". Estoy hasta el culo ya de la puñetera lluvia y el frío que parece asolar la península cuando menos te lo esperas. Mi garganta se resiente, y los mocos parecen apoderarse de mi persona y chuparme el cerebro. No hace falta resaltar que no es una posición agradable ni para mi, ni para los que me rodean.
En cuanto a mi vida personal, digamos que la audiencia no acompañó a la nueva programación de la cadena, y decidimos retirar el nuevo programa de antena para emitir una maravillosa colección de documentales a tope de educativos. Una retirada a tiempo es una victoria pero, eso sí, las ganas que tenía antes de moverme no son iguales que la pereza que ahora me inunda.
Y esto es todo, de donde no hay no se puede sacar, y de donde no se puede sacar sólo hay vacío... ¿o no?
Seamos sinceros: me marchito. Me marchito cual florecilla silvestre en mitad del árido desierto de mi aburrida vida.
En el terreno laboral estoy en letargo; tengo importantes exámenes pellizcándome el culo y guiñandome el ojo con un gesto mezcla de depravación y mezquinidad contenida. Y no hago nada por solucionarlo; me he acostumbrado a mi fácil posición de contemplador de mi propia vida laboral, mientras las asignaturas se me agrupan en fardos colgantes oscilando dentro del pozo en el que acabaré viéndome hundido.
En cuando a mi salud, quizá la mejor expresión para definirla, sea "jodidilla". Estoy hasta el culo ya de la puñetera lluvia y el frío que parece asolar la península cuando menos te lo esperas. Mi garganta se resiente, y los mocos parecen apoderarse de mi persona y chuparme el cerebro. No hace falta resaltar que no es una posición agradable ni para mi, ni para los que me rodean.
En cuanto a mi vida personal, digamos que la audiencia no acompañó a la nueva programación de la cadena, y decidimos retirar el nuevo programa de antena para emitir una maravillosa colección de documentales a tope de educativos. Una retirada a tiempo es una victoria pero, eso sí, las ganas que tenía antes de moverme no son iguales que la pereza que ahora me inunda.
Y esto es todo, de donde no hay no se puede sacar, y de donde no se puede sacar sólo hay vacío... ¿o no?
Raro de cojones
Es curioso cómo hoy en día me siguen rondando miedos y dudas del pasado.
Cuando era más jóven (y mira que sólo tengo 20 años), pensaba que era un chico raro, y que no podría salir con ciertos tipos de chicas porque no era como se suponía que debía ser. Aún hay cosas que me separan del resto del mundo y, aunque me importa una mierda no ser como los demás, he de confesar no poder evitar comerme el tarro por esto, al fijarme en alguien que no parece llevar mi mismo "ritmo de vida".
Para ilustraros en mi persona, os diré que mis desdichadas rarezas radican en que no bebo, entre otras cosas porque no me gusta el sabor del alcohol (no me bebo ni las consumiciones de nochevieja, y mira que lo intenté coño, que las había pagado...); no me quedo hasta las tantas de la mañana de fiesta los fines de semana porque vivo como en una especie de dictadura parental, que me impide llegar más tarde de las 3 y media, cuatro de la mañana; y que no acostumbro a ir a las discotecas porque a mis amigos no les gusta (aunque he de reconocer que me gusta bailar y soy el alma de las fiestas...), y porque al haber nacido varón, el lumbrerasbabosogerente del local me cobra un precio de entrada que, con mi apretada paga semanal y el precio que supone cenar fuera de casa, no puedo pagar (aparte de no poder pagarlo, que me toca un poco los cojones que por llevar minifalda las cosas te salgan gratis por arte de magia, como si el culo de la chica le perteneciera al garito automáticamente).
Por esto y alguna razón más que no debe ser muy importante dado que no la recuerdo, siempre pensé que había chicas que no saldrían con alguien como yo o, que si lo hacían, acabarían dejándome a los dos días cual colilla pisoteada en la acera.
Tiendo a creer que quizá pudiera caerla bien en un principio, para más tarde verla salir corriendo como alma que lleva el demonio intentando a toda costa alejarse del que a primera vista parecía "un chico simpático", y resultó ser el mayor pringao de su barrio. ¿Y si me juego los cuartos quedando con ella para luego decirla que me tengo que ir a la una de la noche y hacer el ridículo?; ¿quedamos a las diez y me voy a la una para coger el autobús?, por favor sería bochornoso... seguro que pensaría, "¿me haces arreglarme para esto?"... no querría volver a salir conmigo nunca más.
Ella seguramente salga por ahí hasta las tantas con sus amigos, vaya a discotecas por Madrid y vuelva a su casa a las 6 de la mañana a dormir la mona con un par de copazos en el cuerpo.
¿Y si yo tengo 20 años por qué no hago eso, joder? Después de todo, la verdad es que hacerlo o no hacerlo me da un poco igual; pienso que todo lleva su ritmo, y me dedico un poco a lo que me apetece en cada momento, pero no sé, no sé. Quizá ella espere otra cosa; o quizá a ella le guste yo pero sea como "insuficiente"... que sea un buen tío pero no tenga esa fiesta a la que estaba acostumbrada; quizá llegar a su casa a la una le parezca deprimente...
No puedo evitar pensar todo esto, aunque a lo mejor simplemente el problema esté en mí por darle vueltas al tarro cuando se trata de una gilipollez, y el error consista en "cortarme las alas" de alguna forma con ello... o tal vez puede que mis miedos sean en verdad algo a tener en cuenta...
Y aquí me teneis; un sábado en el blog soltando mierda... a ver si va a ser verdad que soy raro de cojones... joder...
Cuando era más jóven (y mira que sólo tengo 20 años), pensaba que era un chico raro, y que no podría salir con ciertos tipos de chicas porque no era como se suponía que debía ser. Aún hay cosas que me separan del resto del mundo y, aunque me importa una mierda no ser como los demás, he de confesar no poder evitar comerme el tarro por esto, al fijarme en alguien que no parece llevar mi mismo "ritmo de vida".
Para ilustraros en mi persona, os diré que mis desdichadas rarezas radican en que no bebo, entre otras cosas porque no me gusta el sabor del alcohol (no me bebo ni las consumiciones de nochevieja, y mira que lo intenté coño, que las había pagado...); no me quedo hasta las tantas de la mañana de fiesta los fines de semana porque vivo como en una especie de dictadura parental, que me impide llegar más tarde de las 3 y media, cuatro de la mañana; y que no acostumbro a ir a las discotecas porque a mis amigos no les gusta (aunque he de reconocer que me gusta bailar y soy el alma de las fiestas...), y porque al haber nacido varón, el lumbrerasbabosogerente del local me cobra un precio de entrada que, con mi apretada paga semanal y el precio que supone cenar fuera de casa, no puedo pagar (aparte de no poder pagarlo, que me toca un poco los cojones que por llevar minifalda las cosas te salgan gratis por arte de magia, como si el culo de la chica le perteneciera al garito automáticamente).
Por esto y alguna razón más que no debe ser muy importante dado que no la recuerdo, siempre pensé que había chicas que no saldrían con alguien como yo o, que si lo hacían, acabarían dejándome a los dos días cual colilla pisoteada en la acera.
Tiendo a creer que quizá pudiera caerla bien en un principio, para más tarde verla salir corriendo como alma que lleva el demonio intentando a toda costa alejarse del que a primera vista parecía "un chico simpático", y resultó ser el mayor pringao de su barrio. ¿Y si me juego los cuartos quedando con ella para luego decirla que me tengo que ir a la una de la noche y hacer el ridículo?; ¿quedamos a las diez y me voy a la una para coger el autobús?, por favor sería bochornoso... seguro que pensaría, "¿me haces arreglarme para esto?"... no querría volver a salir conmigo nunca más.
Ella seguramente salga por ahí hasta las tantas con sus amigos, vaya a discotecas por Madrid y vuelva a su casa a las 6 de la mañana a dormir la mona con un par de copazos en el cuerpo.
¿Y si yo tengo 20 años por qué no hago eso, joder? Después de todo, la verdad es que hacerlo o no hacerlo me da un poco igual; pienso que todo lleva su ritmo, y me dedico un poco a lo que me apetece en cada momento, pero no sé, no sé. Quizá ella espere otra cosa; o quizá a ella le guste yo pero sea como "insuficiente"... que sea un buen tío pero no tenga esa fiesta a la que estaba acostumbrada; quizá llegar a su casa a la una le parezca deprimente...
No puedo evitar pensar todo esto, aunque a lo mejor simplemente el problema esté en mí por darle vueltas al tarro cuando se trata de una gilipollez, y el error consista en "cortarme las alas" de alguna forma con ello... o tal vez puede que mis miedos sean en verdad algo a tener en cuenta...
Y aquí me teneis; un sábado en el blog soltando mierda... a ver si va a ser verdad que soy raro de cojones... joder...
En mis engaños
Hoy he mentido; he disfrazado la realidad para que danzase en mi propio baile vienés, oculta con la más horrible de mis máscaras. Quizá lo peor haya sido despertar en mitad de melodía y darme cuenta de que era incluso yo mismo quién se creía mis propios engaños.
Me he descubierto auto-justificándome a mí mismo en algo que nunca he llegado a vivir, haciendo desaparecer los hechos auténticos de mi mente como si jamás hubieran existido.
Creí hace tiempo que la mentira y el engaño sólo se desvanecen si uno los convierte en realidad, si en verdad creemos en ellos como ciertos, y actuamos como si lo fueran.
¿Acaso el precio de tu error es vivir sabiendo que cada suspiro que compartes es tan sólo un sueño?
Me he descubierto auto-justificándome a mí mismo en algo que nunca he llegado a vivir, haciendo desaparecer los hechos auténticos de mi mente como si jamás hubieran existido.
Creí hace tiempo que la mentira y el engaño sólo se desvanecen si uno los convierte en realidad, si en verdad creemos en ellos como ciertos, y actuamos como si lo fueran.
¿Acaso el precio de tu error es vivir sabiendo que cada suspiro que compartes es tan sólo un sueño?
Innato
Me dejé la lírica junto al "yo" que se avergonzaba de su propia estupidez.
Hoy soy más; hoy soy gilipollas perdido.
Y ahora ni si quiera recuerdo dónde coño he puesto la puta lírica esa... hay que joderse...
Hoy soy más; hoy soy gilipollas perdido.
Y ahora ni si quiera recuerdo dónde coño he puesto la puta lírica esa... hay que joderse...
Sigue a la mariposa
Porque no son necesarias unas enormes alas para llegar tan alto como nadie ha llegado jamás, sino tan sólo fé para creer en un sueño. Yo tengo fé en ti.
Vuela
Pues no se está tan mal...
Si pudiera me subiría al tejado de mi bloque con una hamaca. La abriría, me recostaría allí, y me quedaría mirando la ciudad de noche a la luz de la luna.
No puedo hacerlo, porque no se puede acceder al tejado del edificio, pero la sensación que tengo ahora mismo es muy parecida a la que tendría si estuviera allí; por primera vez en algún tiempo tengo ilusión por ver lo que viene después de esto.
Pues sí... después de todo he de seros sincero... aquí recostado... no se está tan mal.
Canción: "Why Don't You Get a Job" // The Offspring
No puedo hacerlo, porque no se puede acceder al tejado del edificio, pero la sensación que tengo ahora mismo es muy parecida a la que tendría si estuviera allí; por primera vez en algún tiempo tengo ilusión por ver lo que viene después de esto.
Pues sí... después de todo he de seros sincero... aquí recostado... no se está tan mal.
Canción: "Why Don't You Get a Job" // The Offspring
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